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Día 3: de Logroño a Grañón

Desde que completé las primeras etapas he tenido unos días para resolver los problemas encontrados antes de ponerme definitivamente en marcha con destino Santiago.

Así, traté de entenderme con el Garmin (leyendo -por fin- el manual y desactivando el recálculo automático), compré una nueva bolsa de cuadro, puse a punto la bici, etc.

En cuanto a la bici, cambié las cubiertas (o lo que quedaba de ellas) por unas Michelin Power Gravel de ¡47 mm! No es lo que yo hubiera elegido pero es lo que había en la tienda y, a la larga, no fue mala elección ya que en las zonas de grava funcionaban de maravilla.

La verdad es que las dos últimas noches antes de la salida me costó dormir, preocupado por pequeños detalles de última hora. Por ejemplo, no encontraba unas perneras y, sobre todo, no tendría la bici lista hasta un par de horas antes de la salida. Mi idea era terminar de trabajar pronto, salir inmediatamente y llegar al primer albergue, en el bosque de Carrasquedo cerca de Grañón, a una hora temprana y no tener la bici hasta el último momento me dificultaba el plan y me agobiaba un poco.

Finalmente me pongo en marcha sobre las 14:30, algo más tarde de lo previsto y demasiado para llegar al albergue antes de las 18h, como pensaba. Esto hizo que saliera un poco acelerado, más deprisa de lo debido. La etapa era corta pero acumulaba unos 800 m de desnivel en apenas 56 km, con continuas subidas y bajadas:

Track de la tercera etapa
Perfil de la tercera etapa

De entre las grandes ciudades del Camino Francés (Pamplona, Burgos, León e incluso Santiago) Logroño es quizás la que tiene la entrada y salida más bonita y cómoda para los peregrinos. Así, dejaremos la capital riojana por el parque de La Grajera y su pantano en dirección a Navarrete:

Pantano de La Grajera

Pantano de La Grajera

Terminando La Grajera tendremos la primera rampa importante y de ahí continuaremos en cómodo descenso hasta Navarrete, otra de las localidades importantes del Camino, a la que entramos por las ruinas del viejo Hospital de San Juan de Acre cuya puerta encontramos hoy a la entrada del cementerio.

La pista asciende suavemente pero sin parar hasta el Alto de San Antón, cerca de Nájera. Conozco bien el camino y los últimos metros son difícilmente ciclables así que doy un pequeño rodeo por la N-120 aprovechando así para recuperar algo de tiempo -algo que, por otra parte, es realmente innecesario-.

Viajeros y peregrinos con tiempo no pueden dejar de visitar el Monasterio de Santa María la Real.

En Nájera sello la credencial en un albergue junto al Najerilla y continúo por fuerte ascensión hacia Azofra. El trayecto entre Nájera y Azofra es muy agradable, por una pista muy sencilla ideal para la gravel.

Pasada la pequeña localidad riojana encontramos el rollo o picota de Azofra, símbolo de tiempos más prósperos y hoy afortunadamente restaurado.

Camino de Santo Domingo de la Calzada aún sufriremos una fuerte rampa antes de Cirueña terminada en un área de descanso para peregrinos con una estupenda fuente. Un rápido descenso nos deja en la ciudad calceatense, fundada allá por el S.XII por el eremita Domingo García con el fin de facilitar el peregrinaje de la ruta jacobea.

Para los últimos kilómetros me desvío ligeramente hacia el sur por una pequeña carretera (LR-323) ya que no voy directamente a Grañón -o eso creía yo- sino al bosque de Carrasquedo, donde se sitúa una pequeña ermita y un albergue donde haré noche.

Y allí estaba, poco más tarde de las 18h que era mi idea inicial. El sitio es precioso y, el albergue, modesto pero agradable. Ya más tranquilo y relajado me senté un rato en el pequeño jardín a tomar un refresco. Como curiosidad, hay un abeto de más de 300 años en el jardín, considerado como uno de los árboles singulares de La Rioja.

Ermita y Albergue de Carrasquedo

Ermita y Albergue de Carrasquedo

El caso es que fui a sellar la credencial y, para mi decepción, no tenían sello -me aseguró que llevaban meses solicitándolo pero no tengo ni idea de quién se lo tiene que dar-. Así que no tuve más remedio que coger de nuevo la bici y acercarme al cercano pueblo de Grañón donde, tras buscar infuctuosamente en el albergue parroquial y en la iglesia, encontré en el Bar Sindicato.

Iglesia de San Juan Bautista en Grañón

Iglesia de San Juan Bautista en Grañón

¡Buen Camino!

El video de la etapa


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